El buen líder imperfecto
- 15 jun 2025
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Los líderes no somos perfectos (y está bien reconocerlo)
Muchas veces asociamos liderazgo con perfección, creyendo que un buen líder siempre toma decisiones acertadas. Pero esto está muy lejos de la realidad. Los líderes, como cualquier persona, también cometen errores y toman decisiones imperfectas.
Por ejemplo, esta mañana desperté a las 4.:50 am, diez minutos antes de que sonara mi despertador y tenía la posibilidad de ir hacia la caminadora y hacer algo de ejercicio que me ha hecho falta para mantenerme en buen estado. En mi mente estaba la decisión, hago ejercicio o escribo unas ideas que traigo en la mente. Opté por tomar la decisión de escribir, Aun cuando sé que debo empezar con la disciplina de hacer ejercicio. Lo correcto de acuerdo la necesidad imperante de mejorar mi condición física hubiera sido hacer ejercicio. Pero tomé una decisión aparentemente incorrecta.
Otro ejemplo en la vida diaria del trabajo es la asignación de prioridades. Hay tres tareas importantes y uno puede elegir una que cree que va a dar resultado más rápidamente, en el camino nos damos cuenta de que no es así y tenemos que revirar.
Todos los días estamos tomando decisiones y todos los días tenemos el riesgo de equivocarnos.
El verdadero valor del liderazgo
El año pasado di una entrevista sobre la perspectiva fracaso como un regalo y un don. En esta entrevista mencionaba un episodio de los supersónicos, donde el niño llega de la escuela mencionando que su proyecto escolar falló. Y sus papás le celebran con un pastel por su primer fracaso como el intento que le llevará a tener éxito.
La esencia del liderazgo radica en la valentía de tomar decisiones, sabiendo que no siempre serán perfectas. Lo importante no es evitar errores, sino aprender de ellos, corregir el rumbo y seguir avanzando con más sabiduría y experiencia.
El ejemplo de Warren Buffett. Por qué dudar es sinónimo de ser buen líder.
Recientemente leí un artículo de Expansión sobre Warren Buffett en esta red de #LinkedIn quien acostumbraba a escribir cartas anuales a los accionistas sobre las malas decisiones, como la compra de una empresa de calzado en los 90's. Esta lectura fue en si la que me motivó a escribir este artículo. Warren Buffet mostraba su humanidad como ser perfectible en y en la grandeza que el ya tenía reflejaba su debilidad y humildad, a la vez que también fortalecía enormemente la confianza y promovía una cultura de aprendizaje constante en su organización.
Expectativas sobre decisiones y desempeño
Consideremos un ejemplo cotidiano: Imagina a un estudiante universitario que regularmente obtiene excelentes calificaciones (10/10). Cuando obtiene un 8 o 9, generalmente recibe críticas o presión por no mantener su habitual perfección. Por otro lado, un estudiante acostumbrado a obtener calificaciones promedio de 6 o 7 recibe felicitaciones al alcanzar un 7. Esto muestra claramente cómo nos acostumbramos a esperar perfección constante de quienes normalmente logran buenos resultados, generando presión adicional y juzgando con más dureza sus tropiezos.
El valor del error y aprendizaje en el liderazgo
Un estudio realizado por la Universidad de Harvard señala que los líderes más efectivos no son aquellos que jamás se equivocan, sino los que toman decisiones con rapidez, aprenden rápidamente de sus errores y ajustan su estrategia en consecuencia. Los líderes verdaderamente valiosos son aquellos que reconocen sus limitaciones y tienen la humildad de mejorar continuamente.
John Maxwell lo expresa claramente:
"Un líder es aquel que conoce el camino, anda el camino y muestra el camino."
Observa que Maxwell no habla de perfección, sino de aprendizaje constante y ajustes permanentes.
así que celebremos la valentía y la determinación de quienes toman decisiones, comprendiendo que equivocarse también es parte fundamental del proceso, en lugar de juzgar. Por qué ahí reside el verdadero poder del liderazgo.comunicar eficazmente el verdadero valor de nuestras soluciones.


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